¿Por qué un jardín? - Ben Roberts
El jardín tiene una relación importante con la creatividad y los sistemas de valores. En lo que se refiere a la expresión artística, el jardín es quizá el ejemplo mas antiguo de escultura (o arquitectura), porque el jardín es un espacio creado; su existencia se debe a la voluntad de alguien.
Es un área dónde la naturaleza en su forma salvaje y pura se domestica y se controla; se corta la hierba y organiza el césped, se plantan flores, se recortan los árboles. Incluso se llega a talar o destruir elementos 'indeseados'. De esta manera, un jardín es un espacio donde prevalecen el orden y el control. Es el producto de la imposición de una escala de valores llevada a cabo por su creador según lo que él considera "bueno" en términos de la estética o de lo funcional.
Como tal, fija un contraste con la naturaleza en sí, ya que ésta carece de 'valores' implícitos: 'en la naturaleza no hay ni recompensas ni castigos, solo hay consecuencias'. (Robert G. Ingersoll, 1833).
'Quien quiere ser creador se ve obligado a destruir' (dijo Nietzsche en Zarathustra). En el caso del jardín, quitando y cambiando lo que constituyó originalmente el área para hacer hueco a lo nuevo. ¿Pero es solo una cuestión de creación? Un jardín, una vez creado, tiene que ser mantenido y cuidado, para que no vuelva a su estado 'incontrolado' de antes. Esta responsabilidad se hace necesaria precisamente debido a las tentativas permanentes de la naturaleza, tentativas de reconquista que intentan socavar la disciplina y el orden humanos. La naturaleza no es estática y, mediante el crecimiento vegetal, se resiste constantemente a la imposición artificial. La ironía que se destaca aquí no es tanto la paradoja inherente a la creación de un jardín del edén con basura urbana tóxica y contaminante, sino el uso del simbolismo religioso recuperado así para reafirmar un posicionamiento antireligioso: Edén creado por el hombre y no por Dios. Ausencia de un solo creador y de una escala de valores con Dios en la cima; en su lugar, ocho creadores, cada uno con su propia voluntad e interpretación del jardín.