Esta instalación está concebida como un “canal tv antimedia”. Muestra una alternativa a la realidad que nos es vendida cada día por lo que están en el poder. Muestra voces disidentes y de resistencia. Aún más, da el protagonismo a la audiencia, al tratarla como sujetos activos, no receptores pasivos, en el proceso de comunicación, y ofreciendo la posibilidad de convertirse en un contrapúblico.
Es un intento de romper, y también un comentario sobre, el proceso unilateral de comunicación que se da en la estructura de poder de los medios (productor=activo, consumidor=pasivo), donde somos “targets”, y que refleja la ideología dominante, y de hecho produce no-comunicación, puesto que la comunicación en su verdadera naturaleza debe ser recíproca. El poder pertenece al que da, pero a quien no se puede dar un retorno.(1)
La instalación pretende remplazar este modelo por uno de comunicación participativa en más de una dirección. Pretende restaurar el proceso de intercambio sobre la base de la reciprocidad antagonista.
En una sociedad en la que “un arte político efectivo ha llegado a ser imposible, como un artista debe ser famoso para ser oído, y como cuando adquiere fama su arte adquiere valor y se vuelve ipso facto inofensivo” (2) la única opción es no hacer arte político, sino hacer arte políticamente.
Ben Roberts
Madrid Mayo 2007
Traduccion: Tomas Ruiz Rivas
1. Baudrillard, J: The masses: the implosion of the social.
2. Hughes, R : The shock of the new